La generación Z en el mundo actual
Entre los jóvenes (Generación millennial y Z), ¿cómo influye el consumo diario de contenidos audiovisuales y/o de entretenimiento a su percepción del mundo real?¿Hay una obsesión que conduce a una distorsión de la realidad?
Actualmente los jóvenes se ven sometidos a un continuo bombardeo de información audiovisual proveniente de diferentes fuentes, fundamentalmente de las redes sociales, las plataformas de streaming, y juegos en línea.
Estas fuentes se convierten en el medio a través del cual los jóvenes se informan, y se forman, entendiendo “se forman” como el instrumento por el cual reciben información que incorporan a su experiencia y que convierten en modelo de actuación.
En esos medios se plasman formas de vida, valores y creencias de como es el mundo, y actitudes frente al mismo. No es un reflejo de la realidad, sino que es un escenario creado para ser observado y que tiene en cuenta al espectador, y busca y compite por su atención.
Es una realidad enlatada cuya finalidad es captar y mantener la atención del joven, compitiendo continuamente por su interés. El ser humano en su formación necesita modelos donde reflejarse y buscar pautas de comportamiento social, actualmente el aprendizaje social ya no sólo se limita al entorno físico, sino que el entorno digital se ha convertido en una fuente de pautas y modelos a seguir. Las plataformas son un espacio donde se informa, y se desinforma, donde se establece que es lo admisible socialmente, se crea una realidad prefabricada cuya finalidad es el consumo de los observadores/jóvenes.
En estas plataformas las figuras representan éxito a nivel personal y profesional, y crean nuevas costumbres de consumo y comportamiento. Los jóvenes saben que las imágenes están editadas y saben que muestran un momento determinado preparado para ser visto, pero el continuo bombardeo tiene mayor efecto que esa información, y la tendencia a la comparación socaba su percepción.
Los contenidos audiovisuales son una ventana de vidas “perfectas”, de jóvenes exitosos, felices, divertidos…. y la exposición, y la frecuencia afectan a la percepción.
La capacidad de reflexión se ve comprometida por la inundación de datos, imágenes y sonidos a los que se ven sometidos. Hay una necesidad de procesar rápidamente un gran volumen de información, y eso implica que haya un pensamiento más superficial, más pendiente de la siguiente información, que una reflexión de lo visto.
La repetición puede normalizar conductas y situaciones, e influir en la percepción de estas. Se crea un patrón de atención dispersa, y los creadores de contenido buscan captar esa atención, buscando situaciones y escenarios atractivos, para dicho fin se suprime todo aquello que sea tedioso, o no deseable (la realidad muchas veces es tediosa y no deseable), realizando un filtro cuya finalidad es retener al espectador.
El procesamiento de la información es de menor profundidad, y está unido a un gran número de estímulos, visuales y sonoros, contribuye a que los jóvenes no tengan presente que son situaciones recreadas y consideren que es “la realidad” sin tener presente que es una distorsión de las situaciones que busca ser atrayentes.
La comparación que hacen los jovenes de esa “no realidad “con sus vidas les puede causar insatisfacción, impotencia y afectar a su estado de ánimo. La exposición a esas vidas “perfectas” genera una idealización, y la comparación con sus propias vidas puede crear frustración, y una baja autoestima.
¿Existen distintos tipos de conductas ligadas a adicciones al consumo de productos violentos o morbosos en función de la generación a la que pertenezca el paciente, o depende más bien de cada caso y no tanto de su edad?
El consumo de productos violentos o morbosos no está relacionado con la generación a la que se pertenezca, sino a las diferencias individuales. Las características de la personalidad del individuo, su entorno social, su pasado, y sus aprendizajes o la existencia de trastornos, serían posibles factores que propician el consumo de este tipo de productos.
Las diferencias generacionales pueden afectar a como se accede al consumo, desde que plataformas, y redes sociales, pero las adicciones a productos violentos o morbosos no está vinculado a la edad, sino que tiene una perspectiva multifactorial.
En ese tipo de adicción tenemos presente al individuo, los factores personales, el ambiente familiar y social, y su historia de vida son los determinantes más significativos en la relación entre el consumo de contenido violento o morboso y las conductas adictivas o problemáticas.
TERAPEUTA PERSONAL EN VALENCIA
¿Cómo podrían explicarse los comportamientos misóginos, racistas u homófobos entre los más jóvenes, que han crecido siendo testigos de movimientos sociales muy fuertes?
Los comportamientos misóginos, racistas u homófobos entre los jóvenes, en un entorno social que se promueven la igualdad y la inclusión, puede deberse a diferentes causas.
- En algunos casos es una forma de oposición ante la “autoridad”, entendiendo como “autoridad” lo que se recoge a nivel social como comportamiento deseable. La juventud es un momento de creación de identidad antes del ajuste de la adultez, y el joven en ocasiones se construye por oposición. Podría definirse como un acto de rebeldía.
- En otros casos, el entorno familiar puede haber transmitido esos valores y actitudes al joven. Si su familia considera determinados posicionamientos adecuados, el joven los tendrá integrados en su forma de ver el mundo, y como se posiciona en el mismo.
- Las redes sociales, pueden exponer a los jóvenes a una variedad de perspectivas, incluyendo contenidos que refuerzan estereotipos o prejuicios
Algún caso curioso (sin desvelar información personal comprometida) al respecto con el que haya trabajado y que pueda resultar de interés para el lector.
Tuve un joven de 16 años que llamaré “Pablo”, que vino a terapia acompañado por sus padres, preocupados por que se había visto envuelto en una pelea en que su actitud había sido alarmantemente agresiva. Los padres eran profesores, muy concienciados en valores de equidad, respeto y preocupados por los cambios que había sufridos su hijo Su hijo hacia comentarios racistas y misóginos que escandalizaban a los padres. En terapia se mostro que el joven había intentado crear una identidad al margen de lo que se esperaba de él en casa, que era una forma de “rebeldía” y que estaba muy enfadado por lo que el percibía como exceso de sobreprotección, y que su actitud era una forma de romper con la dependencia y alcanzar autonomía, era dejar de ser “el nene de los papas”.
En las sesiones se recondujo la situación, se reforzó de forma adaptativa su necesidad de autonomía sin enfrentamientos, ni actitudes en las que realmente no creía, y se explicó a los padres que el joven necesitaba crecer con una mayor autonomía, y confianza. Desapareció los comentarios, y las actitudes violentas.
